martes, 16 de agosto de 2011

Aclaraciones sobre la historia sin titulo de Tristan y Alexus

Primerísimo que nada: ¡Gracias! 
De verdad, que lindas todas las cosas que dicen sobre la historia, y me alegra muchísimo que les entusiasme y sobretodo que hayan empezado a leerla ahora, que va empezando. Es casi como decir que la han visto nacer. 


Lo primero: No soy argentina, soy venezolana. No sé si cuando dices extrajera es que no soy de España. Pero sí, tienes razón. No es Argentina, pero relativamente cerca. :D


Lo repetido: Tienen toooda la razón. ¡Completiita! Es cierto que muchas veces o me como las palabras, o se me invierten las letras, o coloco letras que no son (muchas veces he colocado "r" donde van las "s" o "s" donde van las "n" es un completo desastre). Y es por eso, exactamente, porque escribo muy rápido y luego no reviso. Culpa mía, enteramente. Cuando me vengo a dar cuenta, ya he publicado el capítulo y es que lo estoy leyendo y me quedo toda "María José, ¿cuando vas a aprender?" XD


Lo penúltimo: Los nombres me parecieron originales. En especial el de Alexus. Nunca he leído un libro que tenga ese nombre en él. Por eso lo elegí. Ya que no había nadie, era hora que llegara uno, ¿no? 
Y Tristan. Pues, Tristan se llama así primero porque me gusta mucho el nombre y segundo, porque conocí, o mejor dicho, supe de, un joven que llevaba ese nombre, era una persona muy muy amable con todos. Muy agradable, del tipo de personas que se ganan un lugarcito en tu corazón, por muy poco que les trates. La cosa es que, hace alrededor de 3 meses, Tristan tuvo un accidente, estuvo en coma 2 días y murió. A mí eso me pegó bastante y decidí pues, que dado que ya me gustaba el nombre, escribiría una historia con un "Tristan" en ella. La verdad es que empecé con varias, pero nunca concreté ninguna, no parecía que llegaran a tener una trama como tal. Hasta que llegué a esta. :D


Lo último: Gracias por las críticas, y la invitación es a hacerme más, en el instante en que lo vean necesario. De verdad, quiero escuchar-o leer-, lo que tienen para decir. 


P.D: Sara, no sé por qué te dirán pesada jaja, me has caído muy bien. Tú, también, Elisa. :D






¡Bendiciones!




- Majo.

LHSTTA "3.- Alexus"

Tristan le dio tal empujón a Dylan que casi se estrella la cabeza contra la ventana. La profesora les llamó la atención y ellos llamaron la atención de todos. En ese momento me sentí increíblemente agradecida de que la persona a mi lado fuese Christa y no Farrah. No quería escuchar nada sobre Tristan o Dylan. Menos sobre sus atributos físicos.
Al salir de clases, Tristan llamó a Christa desde el salón, y Dylan me abordó a mí, afuera. Como si el día no estuviese resultando lo suficientemente raro sin necesidad de que ellos hicieran algo completamente fuera de lo rutinario.
- Hola, Alex-casi cantó. El tono que utilizó me resultó tan molesto que quise darle un puñetazo. Tranquilos, me resistí-. ¿Cómo estás?
- Bien...-contesté, alargando la palabra unos cuantos segundos, dejando mi desconcierto completamente claro-. Y es Alexus.
- Oh, no seas así, Lexy. Alex.
"No lo golpees, Alexus. No lo golpees" pensé.
- En todo caso, ya que no me preguntas cómo estoy yo-cierto, no lo hice. Dylan inhaló tan profundamente, que estuve a punto de gritar "exhala"-. ¿Hay alguna posibilidad de que yo invite a salir a Christa y ella acepte?
- No-contesté sin pensarlo dos veces.
- Debes saber que mis intensiones son buenas, y...-continuó. 
- No-lo corté, y empecé a alejarme de él tan rápido como me fue posible. 
Estaba esperando, realmente estaba esperando, con todo mi corazón que Dylan me dejara ir en paz, que no llamara la atención de la gente gritando algo a mis espaldas y en especial que no me siguiera. 
- ¡No, espera!-Rayos. Con eso, empezó a caminar detrás de mi igual, sino más rápido que yo-. ¡Yo la amo!
Me detuve en seco tan de pronto que Dylan chocó conmigo. ¿Había escuchado bien?
- No hablas en serio-traté de reprimir una carcajada. Tuve más o menos éxito.
- ¿Por qué?-preguntó él, con tono inocente. Casi humillado.
- Pues, porque ni siquiera la conoces-contesté y me sorprendió cuánto soné a mi madre.
Unas chicas que estaba cerca de nosotros, nos miraron y rieron. No podía creer que en realidad estaba manteniendo esa conversación con esa persona.
- Eso no tiene nada que ver con el amor-replicó Dylan, segurísimo de que lo que estaba diciendo era lo correcto. De que no estaba totalmente equivocado y de que probablemente no iba a quedarse solo toda su vida por esa simple afirmación.
Le dediqué una mirada de "lo que acabas de decir no tiene sentido", di media vuelta y caminé, alejándome de él.
Me pregunté qué pobre excusa le estaba dando Tristan a mi mejor amiga para haberla llamado. 


Esta es la cuestión con Christa: ella siempre ve lo mejor de las personas. Es como si no pudiese encontrarles un solo defecto, como si fuese incapaz. Y, al igual que yo, Christa es cristiana, por eso sé que no saldría con Dylan. Lo sé, suena a la cosa más trivial del mundo, pero es cierto. Así somos Christa y yo, y así no son Farrah y Bella.
Nosotras fuimos algo así como una fusión de grupos: Christa y yo-amigas desde siempre-, y Farrah y Bella-amigas desde siempre-. Ahora somos las cuatro y la pasamos genial juntas, pero siempre seremos Christa y yo, con Farrah y Bella. Nunca, "Christa, Farrah, Bella y yo". Hemos sido las cuatro por mucho tiempo, pero nunca juntas, juntas. Hay cosas que Christa sabe de mi, que las otras dos no, al igual que hay cosas que nosotras no sabemos de ellas y todas estamos de acuerdo con eso. Creo que todas lo hemos sabido desde el principio. 


Cuando ya había caminado un poco más de la mitad del tramo que había desde el salón a la cafetería, decidí que debía ser buena amiga-la mejor de las amigas en realidad, porque la distancia era considerablemente larga-, y regresar a buscarla o, al menos, a esperarla.
De lejos, divisé a Dylan sentado en una de las jardineras que estaba a los laterales del salón, con la cabeza gacha dejando escapar suspiro tras suspiro. ¿Era eso mi culpa? Se veía como lo más ridículo del mundo: un chico-¡un chico!-, suspirando como un lunático por mi mejor amiga, a quien ni siquiera conocía, porque estaba "enamorado2 de ella. En serio.
Dylan alzó la vista mientras me acercaba, y arrancó una de las pequeñas flores azules que habían en la jardinera. Su semblante era triste y me odié por tener parte de la responsabilidad. Sin embargo, me seguía pareciendo lo más ridículo del mundo. No se lo dije, por supuesto.
- Te suspenderán si te atrapan haciendo eso. ¿Tienes idea de lo que costó hacer crecer esas diminutas florecillas azules, allí?
Me senté a su lado. Al menos no se movió. No fue tan grave el daño. Creo.
- Seh-contestó-. Yo fui parte del comité, así que me siento en mi derecho-se encogió de hombros y arrancó otras-. Cada una de ellas son un poquito de mi tiempo y dedicación. En cierta forma, son como mías.
- No son tuyas, son de la escuela-repliqué-. Y si te atrapan arrancándolas, te suspenderán, ya te lo dije. ¿Qué haces aquí, de todas formas?
- Sí, son mías. Punto final-contraatacó-. Y estoy esperando a Tristan, que sigue hablando con Christa. Espero que no esté tratando de quitármela. Se supone que somos amigos.
Reprimí una carcajada. Tristan no era el tipo de chico que buscaba novia. Eso se lo reconozco: es bastante centrado. No quiero decir que sea "raro". Estoy 100% segura de que no lo es. Él solo no parece tener mucho interés por esas cosas. Más o menos como Christa y como yo.
Sin embargo, le dejé a Dylan bien claro que Christa no era un objeto que se puede "quitar" o "robar" o "ganar". Yo odiaba-odio-, cuando se referían a las mujeres de esa forma, como accesorios, y fácilmente podría haberle dado un buen golpe a cada chico a quién escuché hablar así, si tan solo las peleas fueran un poco más mi fuerte. Gracias a Dios no lo eran o ellos-y yo-, estarían en problemas. 
- Lamento lo que te dije hace rato-terminé diciendo. 
- ¿En serio?-inquirió Dylan.
Lo pensé bien: no.
- Bueno, no exactamente-Dylan rió con amargura-. No lamento lo que "dije", porque aún creo que es cierto. Lamento la forman tan poco sutil en la que lo dije. Realmente debí haber sido más amable al respecto. Y no es que tú y yo seamos los mejores amigos, pero creo que es correcto decir que lo siento. 
- No te preocupes. Lo merecía-contestó él.
Abrí los ojos como platos.
- ¿En serio?-no cabía de la incredulidad.
Dylan suspiró ruidosamente. 
- No-dijo al fin-. Fuiste dura. Yo solo era un pobre chico que cree estar enamorado de tu mejor amiga. Ahora soy un pobre que cree estar enamorado y que recibió diez mil gritos de una loca debido a ello.
No pude evitar reir.
- Esta loca es la mejor amiga de Christa, no olvides eso-le advertí. Él sonrió-. Pero, en serio. Te aconsejo que no hagas nada. Nada de nada. Cero. ¿Entiendes?
- Entiendo-contestó asintiendo.
Dylan se levantó y se detuvo frente a mí.
- Tú y Tristan se llevaría bien si se hablaran. Son vecinos, ¿no?-asentí-. Sí, se llevarían bien.
- Si, bueno...ve a decirle que me devuelva a mi amiga. 
Y con eso se fue.
Me quedé en la jardinera esperando a Christa y pensando en lo que había dicho Dylan sobre Tristan y yo. En el desastre monumental que sería eso. Especialmente, para Farrah. Para Farrah y para Bella. Una amistad con mi grosero vecino no me convenía. 
Christa salió riendo, se despidió y luego caminó hacia mí. 
Cuando finalmente me miró, estaba sonriendo. Mucho. Me dio miedo.
- Ellos son geniales-dijo, por fin-. En especial, Tristan. Dylan es muchísimo más callado. Pero ambos son geniales. Y Tristan no es para nada grosero. Al contrario, es muy amable. ¿Sabías que practica arquería?
- Sí, estaba al tanto. Como que vivimos al lado, ¿sabes?
- Wow. ¿Qué te molesta tanto?-preguntó Christa, haciendo desaparecer todo rastro de sonrisa alguna.
Ella tenía razón. Yo estaba molesta. Mucho. Me molestaba escuchar que estaba equivocada sobre él. O que Christa lo creyera, solo porque se comportó amable con ella, por, ¿Qué? ¿20 minutos? Admito, también, que me molestaba que acaparara la atención de mi mejor amiga. Si habláramos, le reclamaría. Pero no lo haré, porque él y yo no hablamos. 
- Nada. Solo que yo te esperé sola aquí y me devolví a buscarte. Y tú te quedaste con Valley, allá.
- Lexy, en serio. Él es muy amable. Le dije que se llevarían bien, porque eso de que son vecinos y todo. 
- Dylan me dijo lo mismo. Rayos. En  todo caso, eso que dije es lo único que me molesta. Ahora solo quiero encontrar a Farrah y Bella, ver el resto de las clases e irme a casa. 
- Lexy...
- No importa, Christa. Está bien. Te agrada Tristan, es amable. Lo que sea.
En ese momento deseé con todo mi corazón no llegar a tratar a mi vecino nunca, porque de hacerlo, iba a tener que tragarme mis palabras, y no iban a tener buen sabor, de eso estaba segura. 

domingo, 14 de agosto de 2011

Y la otra: Delirium - Lauren Oliver. Reseña.

Título: Delirium
Título Original: Delirium
Autor: Lauren Oliver
Traductor: Carmen Valle
Saga: Delirium
Sello Editorial: SM
Fecha de publicación: Marzo de 2011
Encuadernación: Tapa blanda
Nº de Páginas: 448
ISBN: 9788467547337
 

Sinopsis:
Antes de que los científicos encontraran la curala gente pensaba que el amor era algo bueno. No entendían que un amor -el delirio- florece en tu sangre y no hay forma de escapar de él.Pero ahora, todo ha cambiado. Los científicos han sido capaces de erradicar el amor y los gobernantes exigen que todos los ciudadanos reciban la cura cuando cumplan los dieciochoLena Holoway siempre ha esperado el día en el que sería curada. Una vida sin amor es una vida sin sufrimiento: segura, medida, predecible y feliz. Pero faltando noventa y cinco días para recibir el tratamiento, Lena hace lo impensable: se enamora.


Mamá, mamá llévame a casa.
Estoy en el bosque y nadie me acompaña.
Me encontré un hombre lobo, una bestia malvada,
me enseñó los dientes y fue directo a mis entrañas.


Mamá, mamá llévame a casa.
Estoy en el bosque y nadie me acompaña.
Me asaltó un vampiro, con su pálida cara,
me enseñó los dientes y fue directo a mi garganta.


Mamá, mamá llévame a casa.
Estoy medio muerta y lejos de casa.
Me encontré un invalido y me cantó una canción,
me mostró su sonrisa y me arrancó el corazón.

Opinión personal:

"Delirium" es uno de esos libros que, a pesar de largo, es muy entretenido. Creo que todos conocemos esos libros que es difícil ponerlo abajo una vez que se empieza. Esos que simplemente te hacen querer saber qué va a pasar después y querer saberlo inmediatamente. Normalmente, estos resultan siendo los que van en línea directa a mis favoritos. 

Delirium es un libro que narra la historia de un mundo futurista. Un mundo en el cual el amor ya no es ese sentimiento que todos desearíamos experimentar algún día, sino todo lo contrario: el amor es algo que debe ser curado, algo que debe ser erradicado, algo de lo que se supone, debemos huir. Y eso es lo que ha deseado Lena Holoway, desde que su madre se suicidó y su hermana Rachel tuvo que ser intervenida de emergencia por haber sido infectada con la enfermedad: Deliria Nervosa del amor. 

Lena-Magdalena-, lleva la cuenta regresiva de los días que faltan hasta la intervención. Hasta el día de su salvación, el día en que dejará de correr el riesgo de ser infectada con la enfermedad. 

Pero cuando conoce a Alex, todo cambia. Alex quiere ser su amigo y, tal parece, no supone peligro-tiene la marca de la operación-. Así que Lena se acerca sin precaución, sin conocer nada sobre él y sin siquiera imaginar la verdad y todo lo que vendrá con ella, una vez que la descubra. 

Delirium, como dije, es uno de esos libros que no querrás bajar hasta haberlo terminado. Me tomó alrededor de tres días a mí, no seguidos. Lo dejé de lado por un tiempo, debido a los estudios, pero cuando lo retomé, ayer, me faltaba unas 20 paginas menos de la mitad, que eran unas 200 en total, pero que me devoré ayer mismo, solo por las ganas de saber qué pasaba con ellos dos, con la intervención de Lena y una pregunta, que si lo leen, o lo leyeron, se harán o se hicieron: ¿DONDE RAYOS ESTÁ ALEX?. 
La narración no es para nada aburrida. Muchas veces resulta graciosa y otras tan sutil que se puede llegar a ver el corazón de Lena con claridad. Una de las frases que más le gustó fue "Esto va a matarme. Esto va a matarme, esto va a matarme. Y no me importa." por la franqueza de Lena al reconocerlo. Ya la conocerán ustedes.
Los personajes están verdaderamente bien desarrollados, cada uno cumple con su función a la perfección e incluso, cosas que nunca pensarías que debían pasar en este libro, cosas que quizás parecerán injustas, al pensarlas un poco, uno como lector, se da cuenta de que no podría haber sido de otra manera.

Este es un libro que les sacará mil sonrisas de la página uno a la cuatrocientos treinta, los tendrán en suspenso de la cuatrocientos treinta y uno, hasta la cuatrocientos cuarenta y seis, y les sacará 100 lágrimas en las últimas dos.
Altamente recomendado. Un libro muy bello, muy bien escrito. Le doy cinco estrellas (*****) :D  

"Te amo. Recuerda. Eso no pueden quitártelo."





Hay 2 cosas que quiero hacer hoy...La Historia sin Titulo de Tristan y Alexus. "2.- Tristan"

Son las 7:00am y mamá está llorando porque mi padre ha amenazado con dejarnos. Otra vez. Por tercera vez esta semana. Por cierto, hoy es miércoles.
Sinceramente, yo he aprendido a no tomarlo en serio. Lleva diciendo eso por años y, dada la situación, estoy empezado a desear que lo haga de una vez por todas. Que se vaya, estamos mejor sin él.
Sin sus gritos, sin sus borracheras...
Sin sus golpes.
Juro que jamás había estado tan ansioso por irme al colegio.
- Mamá...-pero, claro, no podía dejar a mi madre sola, en la cocina, llorando.
- Estoy bien, cariño-contestó, dándome la espalda con rapidez, como si pensara que con eso podía esconderse de mí. De todo el mundo.
- Mamá-dije, tratando de sonar más autoritario y, si era posible, más irritado.
- Tristan, por favor-casi rogó, secándose las lágrimas.
- Mamá, esto no está bien y lo sabes-alguien tenía que decírselo, de nuevo. Danika sólo tiene cinco y Christopher no iba a hacerlo. Así que tenía que ser yo-. Tienes que hablar con él. Estaré contigo, si lo deseas, podríamos...
- ¿Hablar con él, Tristan?-me interrumpió-. ¿Ya olvidaste lo que sucedió la última vez que yo intenté hablar con él? ¡La última vez que tú intentaste hablar con él!
Mamá hablaba en susurros, y su mirada se paseaba por cada lugar que alcanzaran sus ojos. Esa era su vida. 
A pesar de lo débil que sonaba su voz, podía notar que estaba furiosa. Estaba furiosa conmigo, por sacar el tema a relucir. 
Repito: alguien tiene que hacerlo.
- No puedo hacerlo. No voy a pasar por eso, de nuevo-dijo, con firmeza, volviéndose, por fin, para mirarme. O un mejor término sería "enfrentarme"-. Puede que tú creas que lo entiendes mejor que todos, pero no haces. No es así, Tristan. Sólo tienes dieciocho años. Conozco a tu padre mejor que tú. Creo que puedo manejarlo.
- Pero, mamá...
- Tristan-me frenó-. Puedo manejarlo. 


No soy una persona fácil de llevar. Creo que se debe a que no tengo a nadie con quién hablar. Papá me amenazó con echarme de casa si le digo a alguien-cualquier persona-, algo-cualquier cosa-, sobre nuestros problemas. 
Cuando Dylan viene a estudiar, pretendemos ser una familia perfecta. ¿Lo peor del caso? Mamá se lo cree. Mamá se traga completa, sin falta una sola cosa, cada una de nuestras actuaciones. 
Soy una persona incomprendida. Soy un chico que quiere una familia normal, pero que no la tiene. Que no la tendrá jamás. 


Cuando salí de casa a esperar un taxi para irme al colegio, salió también Alexus, mi vecina. Esa chica medio arrogante que sólo piensa en sus propios problemas y con quién he cruzado sólo tres palabras en los seis meses que llevamos viviendo aquí: "Tristan, mucho gusto". La podía imaginar con tanta facilidad, destruyéndome frente a sus amigas. Ella y yo no nos hablamos más de lo que requiere la cortesía. Ella y yo no nos hablamos y punto. Ni siquiera ahora, cuando la saludo, digo nada; solo hago un gesto rápido con la mano. En cambio, ella sí que habla.
- Buenos días para ti también, Tristan-dice, con ese tremendamente molesto tono sarcástico, que la he escuchado usar tantas veces en clases.
"Bueno, Alexus, si tú acabaras de pasar por lo que yo, tampoco dirías buenos días a nadie", pensé en decirle, pero no lo hice. En su lugar, solo callé. Como siempre.
Logré tomar el taxi ya cuando ella se había ido. Casi al mismo tiempo.


La primera clase que tenía era inglés. Una de las dos que compartía con Alexus, una de sus amigas que veía todo el tiempo y Dylan. A Dylan le gusta la amiga de Alexus. La chica ni siquiera lo mira.
Inglés es mi asignatura favorita. Inglés y música. Y fotografía. Y arquería.Y matemáticas. Bien, soy un nerd. Me gusta la escuela. 
Claro, arquería no es exactamente una materia que se ve en mi colegio. Arquería es una cátedra que yo decidí aprender hace cinco años. Construí mi propio arco y todo. Maté a dos o tres gatos en el proceso de aprendizaje. Quizás, también un perro. Y unas cinco aves, pero esas nunca cuentan, porque se atraviesan en el camino de mis flechas. Pero ahora soy bastante bueno. No he ganado concurso, simplemente porque no he competido. No me gusta competir. Mis profesores no lo entiende-ni lo aprueban-, pero es mi decisión. En todo caso, sí. Soy bastante bueno.


Entré al salón de clases, busqué mi asiento habitual-el último, de la esquina derecha. No necesitaba escuchar-. Generalmente, había que leer algo, que cualquier idiota, mascota de la profesora, repartía y luego debíamos discutirlo, decir lo que entendíamos o analizarlo más profundamente. Ni siquiera necesitaba tener más contacto con la profesora que para entregarle las asignaciones. 
Las personas de mi clase, a excepción de Dylan, han asumido que no deben preguntarme nada. No es enteramente cierto, pero no se los discuto. No necesito amigos falsos.
Hoy la mascota de la profesora es Alexus. Me entregó la hoja y dije "gracias. ¡Miren eso! Ahora cuatro palabras.
- Amigo, Christa...-y ya empezábamos-. Ella me tiene de cabeza.
- Lo noto-contesté-. No le importas, Dylan. Lo sabes, ¿cierto?
- Lo sé...
- ¡Entonces, deja de lloriquear por ella!-grité en un susurro, tratando de leer. Era la historia mitológica de Narciso. Fácil. 
- ¡No lloriqueo!-exclamó. Nadie escuchó-. Por favor, no me digas que busque otra. Estoy enamorado. 
- Suenas como una chica, Dylan.
- Diablos. Es el amor. Nos pone idiotas a todos.
- Seh-estuve de acuerdo, pensando en mi madre y en lo mucho que ella ha tenido que sufrir por "amor"-. A todos. Lo bueno, es que yo no estoy pasando por ello. Lo malo, es que tú, sí. Y es increíblemente molesto.  

Dylan suspiró fuertemente. Tanto, que Christa volteó a verlo y sonrió un poco. Al menos eso. Por fin.
Me giré hacia Dylan para ver su reacción. El muy idiota tebía el rostro entre las manos y no se dio cuenta. Tampoco iba a decírselo. Si se lo perdió, era problema suyo. 
- Dylan, te estás convirtiendo en una chica. Ese suspiro...No. Aléjate.
Con eso, le di un empujón tan fuerte que casi se cae de su asiento. La profesora nos llamó la atención y el salón entero se volvió para mirarnos. La cosa que más odiaba: ser yo quién llamara la atención. 
- Te culpo por esto-le susurré de Dylan.
- ¿A mi? ¡Casi me matas!
Reí por lo bajo y Dylan suspiró, de nuevo. 

jueves, 11 de agosto de 2011

La Historia sin Titulo de Tristan y Alexus. "1.- Alexus"

Mamá me pidió que fuera hasta la casa de los Valley a pedirles no sé qué condimento para cocinar, pero le respondí que no iba a hacerlo. 
Los Valley llevan viviendo a nuestro lado ya seis meses y el único contacto que hemos tenido fue el día en que llegaron y mamá nos hizo ir a presentarnos. Creo que sólo recuerdo su apellido porque está en su buzón, pues sus nombres no me llegan a la mente del todo claros. Sé que el menor de los varones se llama Tristan porque ver un par de clases conmigo este semestre-ni siquiera por eso me habla-, y el de la hija, Danika, porque se parece a mi segundo nombre.
Volviendo al tema, no iban a obligarme a pedir comida en casa de los Valley. Mamá dijo que no era pedir comida, que era pedir un condimento-sigo sin saber cual-, para hacer el almuerzo de hoy. Para mí, si se come es comida e igualmente reafirmé que no iría. Ni que fuese cemento para hacer urna iría a pedirlo a esa casa. Además, ellos jamás habían ido a casa a pedir nada. ¡Yo soy Alexus Anika Dean, por el amor de Dios! Yo no me alimento de sobras de vecinos malhumorados. No, señor.
Mamá me rogó un poco más y yo dije que no otro poco, hasta que llegó Bella, mi amiga/transporte, y me tuve que ir.
Cuando salí de la casa, dejando atrás los gritos de mi madre-gritaba "¡ALEXUS, EL CONDIMENTO!" No iba a hacerlo-, Tristan estaba de pie, frente a su entrada, con semblante ausente, como siempre. Me miró por dos segundos, hizo un gesto de saludo, yo respondí con un "Buenos días para ti, también, Tristan" y me apresuré a entrar en el auto de Bella. Como siempre, Christa y Farrah ya estaban allí. Bella pasaba por ellas antes que por mí. 
- Oye, ese era...Tristan, ¿no?-preguntó Farrah con ese brillo en los ojos. Ese brillo que tanto odié a partir de ese día. 
- ¿Por qué preguntas?-repliqué-. Sabes que es él. Va a nuestra escuela. Es amigo de Dylan, si es que el menor de los hombres Valley puede ser amigo de alguien.
- Oh, cierto-dijo Farrah como si acabara de recordarlo todo-. Dylan es tan lindo.
Bella y Christa rieron. A mí, por otra parte, no me causó gracia. 
Farrah decía cosas como esa todo el tiempo, Bella la apoyaba y las más cuerdas éramos Christa y yo. Odiaba cuando se juntaban para hacer eso. No es que sea de piedra, y que no logre ver el atractivo de un chico, pero no hay que decirlo cada vez que lo recuerdas. Estoy cansada de repetírselo. 
- Lo es-concordó Bella-. Y también Tristan lo es. Pero obviamente de eso ya te diste cuenta, Farrah.
Todas vimos el brillo en los ojos de Farrah cuando habló de Tristan, y ese brillo solo ha significado una cosa en todos los años que llevo conociéndola: Farrah lo quería para ella. Y, sé que aunque no soy la fan nº 1 de Tristan, no quería verlo involucrado con alguien como Farrah. O, mejor dicho, no quería ver a Farrah involucrada con alguien como él, quién sí es de piedra. 
- Tristan es un nombre raro para una persona, ¿no crees?-le dije a Farrah, tratando de salvar la situación.
- Claro, porque "Alexus Anika" no lo es-contestó ella.
- Touché-dije, con resignación.
Muchos chicos pueden decir "mi mamá me puso tal nombre en honor a tal persona" o "me llamo fulano de tal por esto y aquello". Yo no soy una de ellos. No sé de qué libro extraño de hacer 200 años mi mamá sacó "Alexus Anika". No sé en qué estaba pensando una mujer llamada Elizabeth al ponerle a su hija así. No ayuda que todos me llamen "Alexus" solo porque les parece diferente. Excepto Christa, ella me llama "Lexy". Pero solo ella. ¡Ni siquiera me llaman Alex! Tengo problemas existenciales con mi nombre.
- Además, sí, puede que sea raro y no muy bonito para un hombre, pero siempre están los segundos nombres y a todos se les puede llamar por ellos, o los apodos. "Tan" o "Ris" o algo-Farrah, Trist. ¡Trist! No iba a decirlo-. o "Val" por Valley.
- "Val" es excelente-apoyó Bella.
- Entonces es "Val"-decidió Farrah y dio un pequeño salto en el asiento, mientras Bella entraba en el estacionamiento del colegio.
Ahora Tristan era "Val" y Farrah estaba loca por pensar que el nombre "Tristan" era feo.
Farrah y Bella caminaron delante de Christa y de mi. Ella tenían clases juntas y Christa y yo, también, pero por separado. Dos y dos. Alcanzado ese punto, estaba realmente feliz de que  fuese Christa.
- ¿Qué pasa contigo?-le pregunté-. No hablaste en todo el camino.
- ¿Qué querías que dijera?-me preguntó ella, entonces, como diciendo "tu no debiste decir nada, tampoco"
- Eh...nada en particular, Chris...solo algo.
- No iba a decir nada referente a "Val" o a Dylan, Lexy. Es tonto. Y es aún más tonto que intentaras persuadirla. Es Farrah. Ni ella ni Bella son como tú y yo, aún. Lo que sí me extrañó es que no mencionaste que vemos clase con él. Tú y yo, no ellas dos, pero aún así. Conociéndote, lo harías. Lo has hecho antes. En lugar de eso, solo criticaste su nombre. 
Inhalé y exhalé. Christa me conocía mejor que todos en aquella cárcel a la que llamaban "escuela privada Fraser". 
- No quiero ver a Farrah involucrada con alguien como Val. Ni que me involucre a mí, tampoco, ya sabes cómo es. Ese chico no es quién ella cree.
- Puede que tampoco sea quién tú crees, Alexus.
Odiaba cuando Christa me llamaba por mi nombre, porque eso querñia decir que se tomaba muy en serio lo que estaba diciendo.
- Oye, yo no digo que sea un asesino, ¿bien? Pero Farrah cree que es misterioso, malo e interesante. Él solo es grosero y como se me suba más a la cabeza, va a salir lastimada. Eso es lo que quiero evitar. 
- Repito: Puede que tampoco sea quién tú crees. Farrah está mal, sí. Pero tú también podrías estarlo. Por ahora, sólo olvidemos el tema y vayamos a clases. 








Ahí está: el primer capítulo. Ojalá lo lean todos y me digan que les parece. Subiré el otro, quizás mañana. No sé. Pero cuando escriba más de la historia, subiré dos cada 3 días. Uno desde la perspectiva de Alexus y otro desde la perspectiva de Tristan, que ansío, lo conozcan pronto. 
Buenas noches y Bendiciones.


- Majo.

La Historia sin Titulo de Tristan y Alexus.

Hasta ahora, los únicos nombres que tengo de esta historia son los de los personajes. Pero la trama que tengo en mente, aunque aún no está desarrollada en el borrador que llevo en una libreta, me enamora. Es algo sobre lo que en realidad, no he leído-no quiere decir que ustedes no lo hayan hecho-, y me entusiasma escribir sobre ello. Les dejo la sinopsis y a seguir el primer capítulo:

"Algo se estrelló contra mi ventana y me despertó. Salté de la cama para ver qué era lo que acababa de romper mi vidrio: una flecha. Mamá siempre dice que debemos mostrar el amor de Dios, y creo que tiene razón. De todas formas, voy a matar a Tristan Valley.


Salí por la ventana, tomé el arco, mis flechas y ubiqué un blanco. La primera flecha se me escapó y fue a parar en la casa de los vecinos. Rompí el vidrio de la habitación de la chica. Esa chica que me odia, no sé por qué. 
 Me pregunté si las cosas podrían ser peores. 


Alexus y Tristan han sido vecinos por ya seis meses y nunca han tenido una verdadera conversación, salvo el día en que Tristan y su familia llegaron al vecindario, cosa que se debe-según Alexus- a la incapacidad social de Tristan. Pero cuando Alexus escucha gritos provenientes de la casa de al lado y ve a Tristan en el patio, con las manos en los oídos y llorando, no puede evitar ir a buscarlo. 
De ese encuentro nacerá una profunda y a la vez complicada amistad entre ellos, en la que Alexus aprenderá que no existe tal cosa como una vida perfecta y que con su ayuda la vida de Tristan podría ser-aunque durase un segundo-, un poco diferente."

:o :O :o :O Será cierto?? O sea, de verdad? De verdad, verdad?

Bueno, ¡para qué hacerles esperar más! Sí, es cierto. 
Es muy cierto. Tan cierto como increíble. Están leyendo un post mío (de majo), algo que ni siquiera yo pensé que sucedería de nuevo. Pero aquí está: con tanto entusiasmo y palabras como cualquier otro.


Les pido disculpas a todos mis seguidores por la ausencia. No es fácil escribir cuando se está en la universidad, y mucho menos cuando la carrera que se está estudiando es arquitectura. Pero ayer finalmente tomé mis vacaciones de verano, que duran alrededor de un mes y me pasé por aquí, sólo para ver qué había de nuevo, y lo eché de menos. Quiero retomarlo, quiero escribir y quiero que ustedes me lean y me critiquen todo lo que quieran. Para eso lo creé.


Así que si. Aquí está, aquí estoy, e incluso le di al blog un nuevo diseño y ¡una fotico que aparece cuando entran! :D Disfrútenlo, por favor. Sé que yo lo haré.


¡Bendiciones!


- Majo.