miércoles, 20 de octubre de 2010

Los 100 dias del plebeyo.

Una bella princesa estaba buscando consorte. Nobles y ricos pretendientes llegaban de todas partes con maravillosos regalos: joyas, tierras, ejèrcitos, tronos… Entre los candidatos se encontraba un joven plebeyo que no tenia mas riquezas que el amor y al perseverancia.
Cuando le llego el momento de hablar,dijo:
-Princesa, te he amado toda la vida. Como soy un hombre pobre y no tengo tesoros para darte, te ofrezco mi sacrificio como prueba de amor. Estarè cien dias sentado bajo la ventana, sin mas alimento que la lluvia y sin mas ropas que las que llevo puestas. Esa serà mi dote.
La princesa,conmovida por semejante gesto de amor, decidiò aceptar:
-Tendras la oportunidad: si pasas esa prueba, me desposaràs.
Asi pasaron las horas y los dias. El pretendiente permaneciò afuera del palacio, soportando el sol, los vientos, la nieve, las noches heladas. Sin pestañear, con la vista fija al balcon a su amada, el valiente sùbdito siguiò firme en su empeño sin desfallecer un momento.
De vez en cuando la cortina de la ventana real dejaba traslucir esbelta figura de la princesa,que con un noble gesto y una sonrisa aprobaba la faena. Todo iba a mil maravillas,se hicieron apuestas y algunos optimistas comenzaron a planear de festejos.
Al llegar el dia noventa y nueve, los pobladores de la zona salieron a animar al pròximo comarca. Todo era alegria y jolgorio,pero cuando faltaba una hora para cumplirse el plazo, ante la mirada atònita de los asistentes y la perplejidad de la princesa, el joven se levantò y,sin dar explicacion alguna, se alejò lentamente del lugar donde habia permanecido casi los cien dias.
Unas semanas despues, mientras deambulaba por un solitario camino, un niño de la comarca lo alcanzò y le preguntò a quemarropa:
- ¿QUE TE OCURRIO? Estabas a un paso de lograr la meta, ¿por què perdiste esa oportunidad? ¿porque te retiraste?
Con una profunda consternaciòn y làgrimas mal disimuladas, el plebeyo contestò con voz alta:
- La princesa no me ahorrò ni un dia de sufrimiento, ni siquiera una hora. No merecia mi amor.

martes, 19 de octubre de 2010

Cosa sin nombre, pero que se ira desarollando de a poco.

Hola, bloggers! Esto es algo que surgira en este mismo instante, y pido perdon de antemano, pues estoy en una laptop cuyo teclado esta como en ingles, por lo tanto no tiene ni asentos, ni "e;es", ni nada de esas cosas. Asi que..., disculpenme por la gramatica tan pobre que van a estar leyendo, pero no es culpa mia, de verdad. Si encuentran un error ortografico, sientanse libres de hablar...! xD Bueno, aqui voy:

1.

Primer dia de verano. La mayoria de los jovenes saldrian a buscar trabajo, pero como yo tengo uno desde hace 1 a;o, ya me he saltado esa parte.
Mucho gusto, me llamo Rebecca, pero pueden decirme Becca, tengo 17. Trabajo en la biblioteca de la ciudad. En verano. Cuando deberia irme de vacaciones, para reponerme del estres de la preparatoria y asimilar toda la idea de la universidad. Pero, no. Yo estoy atrapada en este lugar lleno de libros, con olor a aventuras y mucha gente sedienta de ideas.
Uno pensaria que las bibliotecas son aburridas. Y lo son, la mayoria del tiempo. Pero siempre llega un dia, en que uno se encontrara con algo completamente inesperado.
Ya mencione que tengo un hermano mayor? No? Oh...bueno, lo tengo. Su nombres es Robert. Le decimos Robin. El da clases en la universidad. No es eso genial? Para mi, quiero decir, que estoy a punto de ingresar. Tener a mi hermano sobre mi todo el tiempo, sera grandioso. Notan el sarcasmo? Me alegro.
Mi hermano es profesor de Idiomas Modernos. Se preguntaran que relevancia tiene todo esto, pero la verdad es que ese es el principio de todo.
Robien cree que me hace favores, cuando le dice a sus alumnos que vayan a la biblioteca en la que trabajo para que busquen informacion. Y como yo soy, digamos, "atencion al cliente", me toca ayudarlos. La mayoria son jovencitos-mayores que yo, por supuesto-, babosos y lo que menos buscan son los libros.
Sin embargo, de esa manera fue que conoci a Nathan.
Nathan es...bueno, descubranlo ustedes.
- Buenas tardes-saludo un chico al otro lado del mostrador. De MI mostrador.
Alce la vista hacia el.
- En que puedo ayudarte?-dije. La tipica frase de toda empleada.
- Busco un libro.
- Eso pense-conteste. Algo cortante, lo se. Pero si estaba en una biblioteca, obviamente buscaba un libro.
El chico sonrio, gentilmente, avergonzado de si mismo por lo que acababa de ocurrir. Pero, en serio. Si vas a una biblioteca, estas buscando un libro.
- Bien...Soy estudiante de Filologia...y para idiomas modernos, no me preguntes por que, el profesor nos pidio que buscaramos informacion sobre el arte romantico...en francia, roma, inglaterra...no se que rayos tiene eso que ver con los idiomas, pero no pienso bajar mis notas porque me da la gana de ser terco. Asi que te pido, de la manera mas cordial, indicame donde estan los libros de arte.
El chico fue tan directo que me tomo un par de segundos reaccionar.
Sabia exactamente lo que el chico estaba buscando, porque mi hermano le daba clases y sabia lo que mi hermano queria que estos chicos encontraran.
- Espera un minuto-le dije.
Sali del mostrador y me dirigi a la seccion de arte. Habia un libro en especial que tenia todo lo que Robin estaba buscando. Si, Robin. Este chico solo estaba haciendo lo que su profesor le pedia, pero nadie sabia realmente lo que Robin queria mejor que yo.
Estaba un libro perfecto. El libro que lo tenia todo sobre el arte romantico: pinturas y arquitectura. Y era del siglo XVII, ademas.
Tome el libro y camine de vuelta al mostrador para entregarselo al chico, que seguia esperando.
- Aqui tienes-le dije, tendiendole el libro.
- Lo siento, pero me gustaria buscar el libro yo mismo, porque no parece que sepas mucho de estas cosas-que no se mucho de esas cosas? Se muchisimo de esas cosas, mas de lo que podria saber el. Llevo la mitad de mi vida escuchando sobre ello.
- Escuchame. En este libro encontraras absolutamente todo sobre Inglaterra, Francia y Roma, del siglo XVII. Es la unica copia que tenemos. Pero si quieres llevarte a casa "arte para tontos", estare complacida de buscarlo para ti.
El chico volvio a sonreir.
- Me llamo Nathan-se presento.
- Becca-conteste-. Entonces, te llevas el libro?
- Si, por favor-Nathan seguia sonriendo.
- Excelente-empece a hacer el tramite para permitir que Nathan se llevara el libro-. Me haces un favor?
- Depende...que es?
- Dile a tu profesor, que deje de enviar chicos a mi biblioteca. Dile que se que le gusta verme ocupada...
- Lo conoces?-inquirio.
- Podria decirse.

Y eso sucedio un par de semanas antes de terminar clases. Los universitarios aun estaban en clases, pero solo durante una semana o dos.
Primer dia de verano, obviamente no habia ningun tipo de movimiento en la biblioteca. Busque un libro cualquiera y me dedique a leerlo, hasta que llegara alguna persona a desconcentrarme. Como mi jefe, por ejemplo.
- Como supiste?-escuche que me decian, al otro lado del mostrador.
Levante la vista de mi libro hacia Nathan, que estaba de pie delante de mi.
- Como supe, que?-inquiri.
- Lo del libro. Que al profesor le gustaria mi ensayo si extraia la informacio de ahi.
- Jamas dije eso.
- No, pero tu me diste el libro. Como lo sabias?
- Porque es el mejor libro para arte que hay. No es muy dificil de saber.
Por que no le decia al chico que Robin es mi hermano? Bien, un error que cometi antes. Luego sus alumnos no paraban de preguntarme que cosas hacer para sacar mejores notas en la materia de mi hermano. Fue frustrante.
- Sabes que tengo trabajo, cierto? Asi que si no has venido a devolver el libro, mejor ve a casa y buscalo, porque ya llevas dos semanas con el. No quiero tener que multarte.
- Ten tu libro-dijo, colocandolo en el mostrador-. Gracias, de todas formas.
Como lucia Nathan? Pues, Nathan es blanco, tiene el cabello negro, los ojos azules-los ojos mas hermosos que he visto en mi vida, para ser mas exacta- y una sonrisa encantadora. Tambien es alto. Nathan es el tipico "frat-boy", de las universidades.
Nathan es el chico que toda chica espera encontrarse en los pasillos de la universidad.
Natha, ademas, el es chico que espero no ver de nuevo cerca de mi biblioteca.

lunes, 11 de octubre de 2010

Videitos.

Holas!

Antes que nada, buen dia y Dios los bendiga.
Queria explicarles la razon por la que no me he pasado por el blog ultimamente:
Acabo de empezar la universidad y de verdad que llego a mi casa super cansada. Pero hare lo posible por sacar tiempo. Quiero empezar a publicar 1 entrada por dia, no dejar que se me acumule nada.
Y de verdad les pido disculpas por haber abandonado el blog, no haber publicado la nove, etc, etc, etc...
En todo caso, eso era todo.
Eso era como quien dice "marcar el comienzo", de lo que se viene. Porque lo que se viene es...! jajajaja
Bueno, people! Bendiciones!!!
Se les ama muchoo!! Y buen dia.

- Majo.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Conversion. Cap 2, parte 1.

2




No me gustaba que mis padres decidieran por mí, cuándo mi vida estaba marchando bien. Cuándo debía cambiarla. Cuándo debía empezar de cero.

Me gustaba mi vida, me gustaba mi escuela y, sobre todo, me gustaba mi amistad con Lucas. Pensé, muy en serio, en cómo mis padres jamás se preocuparon por lo que yo quería. Nunca me pidieron mi opinión.

Ahora, cuando soy mayor, puedo ver que todo fue por mi bien. Que las cosas no marchaban bien. Y, sobre todas las cosas, que no estaría donde estoy, de haberme quedado allá. De haber permanecido en el pasado, quizás hubiera terminado por suicidarme. Pero, gracias a Dios, pude continuar.

Cuando llegué a esa nueva ciudad, me sentí vacía y sola como nunca. Miré por la ventana del auto. Todo lo que había era esquinas llenas de prostitutas y homosexuales. ¿Qué pretendían mis padres con traerme aquí? En esos días de mi vida, no tenía idea de por qué esas personas estaban ahí, de qué hacían o por qué lo hacían. No pregunté, tampoco. La simple idea de estar parada en una esquina vestida de aquella forma, me daba ganas de vomitar. No quería saber nada de aquél lugar. Quería mi antigua vida.

Llegamos a la casa. Era hermosa. Me despejaba un poco la mente. También era inmensa. Claro, para el tamaño que yo tenía entonces, todo me parecía inmenso. Me sentí, por un segundo, como una princesa llegando a su castillo.

Quizás eso sería algún día. Aunque, a decir verdad, siempre fui una princesa, siempre seré una princesa. Pero, por supuesto, eso no lo entendía, entonces.

- Alexa, necesito que me ayudes-me dijo mi madre.

- Madre, estoy viendo la casa. Al menos, dame un minuto para que me guste.

Durante el viaje, me dispuse a ser lo más irritante posible. Muchos errores cometí a lo largo de mi vida y ese fue uno de los más grandes.



La primera semana en la escuela no fue para nada placentera. Extrañaba entrar de brazos con Lucas. El siempre me esperaba fuera. Ahora tendría que entrar sola. No me había dado cuenta de lo mucho que extrañaba a Lucas. Desde que llegué, no hacía más que recordar las cosas que hacíamos juntos. Pasábamos mucho tiempo divirtiéndonos y ahora tendría que aprender a divertirme sola. O Tal vez, no.

Una noche, antes de dormirme, me visitó un hombre en mi habitación. De alguna manera, no le tenía miedo.

- Hola, pequeña-me saludó. Su voz era suave, como agua del mar.

- Hola…-tenía nueve años, entonces.

El sonrió.

- ¿sabes quién soy?-me preguntó.

Me fijé en sus vestiduras. Eran tan blancas que irradiaban luz.

Yo negué con la cabeza.

- Me llamo Jesús.

- ¡Hola, Jesús!-sonreí-. Yo soy Alexa.

- Yo sé quién eres.

Para ese entonces, ya llevábamos casi un mes en aquél lugar y yo trataba a mis padres muy mal. Irritante.

Me pregunté cómo sabía quién soy.

- Y sé lo que pasa por tu corazón. Lo que piensas. Lo que haces-continuó. Su rostro era hermoso. Irradiaba paz. Me caía bien Jesús.

- ¿Cómo?

- Te he visto-dijo-. Desde que naciste te he visto. Te he cuidado. Te he amado.

- ¿tú me amas? ¡Yo también te amo, Jesús!-exclamé. Él sonrió. Los niños son muy puros y verdaderamente hermosos. Yo no mentía cuando le dije que lo amaba.

- ¿recuerdas como solíamos jugar en los jardines de mi padre?-me preguntó.

Sorprendentemente, si. Lo recordaba.

Fue una época hermosa. Estábamos Jesús…otros niños…Y estaba Lucas, y yo también. Jugábamos y corríamos. Y se oía una hermosa música. Muchas veces, los ángeles nos llevaban a volar. Pero a Jesús no le gustaba mucho. Sin embargo, sonreía cuando nos decía que no lo hiciéramos. Siempre éramos Lucas y yo.

Sonreí a Jesús.

- Si. Me gustaba volar con los ángeles. Y a Lucas, también-sonreí de nuevo.

- ¿recuerdas a Lucas, también?

Asentí.

- Y lo extraño-confesé-. ¿Cómo está?

- Está bien. Y también te extraña. Está cuidando de Ricky.

- ¿y el pajarito?-me alarmé.

- También cuida muy bien al pajarito.

Me sentí aliviada.

- Quiero hablarte de algo, Alexa.

Me acomodé sobre mi cama, esperando.

- Lo que estás haciendo con tus padres, no está bien.

- Es que no me gusta estar aquí-repliqué-. Es feo.

- Estás aquí para algo. Algo grande. Debes aprender a ver las cosas de una mejor manera.

Entonces, desapareció. Me quedé sola. Hubiera deseado que se quedara, pero desde el principio, supe que no sería así.

Desde entonces, mi vida y mi actitud, no volvieron a ser las mismas.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Me han nominado! xD

El juego de 4!

El blog "joven escritor"(Lydia), me ha nominado para este juego! :D Gracias, Lydia!! :D

Bueno, comienzo:

1.- Una vez nominad@ tienes que poner el link del blog que te ha nominado:
http://www.joneescritor.blogspot.com/

2.- Nominar a cuatro personas:
- Gaby (Todo se trata de El).
- Rony (Dragonfly)
- Marlen (Thirst black of you)
- Regina (magia en letras)

3.- 4 cosas que siempre llevo en el bolsillo:

- Dinero.
- Celular.
- Cola.
- Pluma.

4.- 4 Cosas favoritas de mi habitacion:

- Libros.
- Cama.
- TV.
- Mi afichito de "Las Cronicas de Narnia: El Principe Caspian".

5.- 4 cosas que me gustan ahora mismo:

- Dios!!!
- Libros.
- Cantar en la iglesia.
- Escribir! :D

6.- 4 cosas que siempre he querido hacer:

- Ministrar en la iglesia con la guitarra!! :D
- Ir a Inglaterra (a la iglesia a la que asistia C.S Lewis y a la casa donde vivia).
- Casarme (juju xD)
- Conocer a C.S Lewis...pero ya para que! xD

7.- 4 cosas que no sabian de mi:

- Disfruto estando sola.
- Siento las cosas demasiado! Es decir, yo siento mucho las cosas. Si estoy feliz, estoy muy feliz, si estoy triste estoy muy triste, si estoy molesta estoy muy molesta...
- La naturaleza me hace sentir...bien...y me asombra. Y cuando me asombra asusto a la gente, xq creen que me paso algo.
- Empece a escribir, escribiendo un fan-fiction con los Jonas Brothers.

8.- 4 canciones que no me puedo quitar de la cabeza:

- Cuidare de ti - Alex Campos.
- El mundo cambiara - Generacion 12.
- Un largo viaje - Marcela Gandara.
- I'm not ashamed - Hillsong United.


Ahi esta!!! :D


B€NDICION€S!!!!!!!!!!



- Majo. :D

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Conversion. Cap 1. Parte 2.

HOY ES MIERCOLES!!!

Puedo contar que viví muchas cosas en esos años. Incluso llegó a gustarme un poco.

Tenía amigos, los cuales eran un poco escasos en mi ciudad natal.
- ¡Alex!-me llamó mi madre un día. Bajé las escaleras corriendo, como de costumbre. A ella no le gustaba que lo hiciera. Temía por mí. La miré esperando-. Te busca Lucas.
Mi mejor amigo, Lucas, la primera persona que conocí cuando llegué. Era nuestro vecino. Nos veíamos cada día. Dos pequeños niños jugando por ahí.
Corrí a la puerta para irme con Lucas.
- ¿Qué haremos hoy?-me preguntó.
- Tocar timbres… ¿Quieres?-pareció pensarlo.
- Hmmm…no. No me parece.
- ¡Vamos! Es divertido-sonreí.
- No.
Me resigné. Él era así. Si decía no, era no. No lo entendí sino hasta mucho después.
Se puso oscuro el cielo de pronto.
Sonreí para mis adentros.
- Deberíamos irnos.
- ¡Lucas!-exclamé.
- Bien-dijo a duras penas.
Llovió fuerte. A decir verdad, nunca había visto una lluvia tal.
Lucas y yo pasamos por todos los charcos y yo adopté una pequeña rana que Lucas atrapó para mí. Le llame Ricky.
- Toma a Ricky y vámonos a casa, xa.
Así me llamaba “Xa” por “AleXA”.
Yo no quería irme. Sabía que la lluvia no iba a parar ahí. Seguiría por un par de horas más.
- Solo un rato más…¿por favor?-rogué.
Sin embargo, obedecí en la parte de “toma a Ricky”. Era una rana y no quería que se escapase saltando.
Recuerdo que mientras saltábamos tomados de las manos en un charco grande, empapados, vi un pajarito saltando. Pensé que los pájaros deberían volar, no saltar. A menos, claro, que fueran cuervos, pero incluso los cuervos vuelan.
- Toma a Ricky, Lucas-se lo puse en las manos.
- ¡Xa! No te vayas.
Muy tarde. Cuando lo dijo, ya estaba corriendo hacia el pequeño pájaro, que ahora yacía temblando en un charco.
- ¡Lucas!-llamé y le hice señas para que se apresurara.
Lucas corrió con Ricky en sus manos. Vi como lo sostenía con fuerza para que no saltara.
Llegó mucho más rápido de lo que yo lo hice.
- ¿Qué?-preguntó cuando estuvo conmigo.
- Creo que está muriendo.
Lucas se acercó para verificar lo que yo decía.
- Lo está-puntualizó. Lágrimas rodaron por mis mejillas-. ¿Sabes qué?-lo miré, expectante-. Mejor tómalo, y vámonos a casa.
Esta vez, obedecí.
El padre de Lucas era veterinario. Por eso Lucas tenía como cinco perros. Jamás se enfermaba ninguno, por eso, él no tenía que sufrir. No hasta que se morían, claro.
- Quizás se estaba ahogando-opiné.
- No creo-Lucas siempre me pareció muy maduro.
Le llevamos el pequeño pájaro a su padre.
Para mi mala suerte, se tuvo que quedar con Lucas, porque a mi madre no le gustó. Y también Ricky se quedó con Lucas. Lloré cuando dijo “No”. Me pareció muy malvada en ese momento.
Pero, ahora que lo pienso, creo que tampoco dejaría que mis hijos, cuando los tenga, tengan una rana de mascota. Un pájaro, quizás si.
Mis padres acordaron castigarme ese día. Supongo que fue por el hecho de no haber escuchado a Lucas cuando me dijo que volviéramos, por haber llegado a casa mojada, y por haber llevado conmigo una rana cuando llegué mojada a casa. Motivos suficientes.
Pero no importaba mucho.
Mi ventana quedaba justo frente a la ventana de Lucas. Y, entre nuestras ventana, había un árbol inmenso por el que podía escalar con insultante facilidad. Y lo hice un par de veces.
- ¡Lucas!-estaba sentada en su alféizar, llamándolo.
El abrió la ventana lentamente.
- ¿Xa? ¿Qué haces aquí?
- ¿Escalamos el árbol?
Me miró extrañado.
- Creí que estabas castigada-dijo-. ¿Me mentiste?
- Lo estoy.
Abrió los ojos como platos.
- No te estarás escapando…¿o si?
- Es que quiero salir…
- ¡Xa!
Bajé cuidadosamente del árbol, mientras decía:
- Muy bien. Si no quieres jugar conmigo, no lo hagas.
- Si no voy, ¿Quién va a evitar que te mates bajando de ese árbol?
Le sonreí.
Esperé por Lucas y bajamos juntos.

Cada día, por cuatro años, Lucas y yo fuimos compañeros de aventuras.
Entrábamos a la escuela, cada día, con los brazos entrelazados. Éramos inseparables. Lo fuimos desde el primer momento. O eso pensamos.
Un día, que volvía de la escuela, mi madre me comunicó las nuevas.
- ¿De nuevo?-inquirí.
- Si, linda. De nuevo.
Tenía nueve años entonces. Con nueve años y mudándome de nuevo.
Fui a decirle a Lucas.
- Pero…Xa…
- No es mi culpa-le expliqué.
- Bueno…supongo que voy a extrañarte, Xa.
- Si, yo también.


Nos abrazamos, como los buenos amigos que éramos. Y entonces, fui a empacar…de nuevo.